Las cenas, comidas y eventos de las fiestas de Navidad, Nochevieja, Año Nuevo y Reyes implican cantidades ingentes de comida y bebida para consumir. Ya se sabe que en nuestro país es costumbre celebrarlo todo comiendo; y aunque es agradable disfrutar de nuestra estupenda gastronomía en buena compañía, también es cierto que tenemos una importante tendencia a comer de más.
Esta ingesta masiva de calorías se traduce en un aumento del peso después de las fiestas, y también hemos de tener en cuenta que puede ser perjudicial para nuestra salud y no sólo para nuestra línea. Por esta razón, una vez más os voy a proporcionar una serie de estupendos consejos para evitar que comencéis el año 2010 sin poder poneros la ropa del 2009.
La lógica nos dice que si vamos a cenar fuerte, lo normal es que la comida del mediodía sea más ligera. Siempre que se pueda hay que intentar evitar el consumo de alimentos grasos, con muchos condimentos o excesivamente salados; las bebidas gaseosas no son nada recomendables, ni tampoco lo es pasarse con el café.
Si masticamos despacio y con calma la comida, además de disfrutarla más y digerirla mejor, evitaremos ingerir más cantidad de la necesaria, ya que daremos tiempo a nuestro estómago para que envíe la señal de saciedad al cerebro
Es una buena idea terminar las comidas con una infusión de tipo digestivo, como la manzanilla, el poleo o el anís estrellado; el café, además de excesivamente estimulante, puede provocar ardor y malas digestiones (y también la leche con la que habitualmente se mezcla).
Y también es aconsejable no acostarse hasta que hayan transcurrido por lo menos tres horas después de una cena fuerte; si no esperamos, lo más probable es que la digestión sea más lenta, con el consiguiente riesgo de sufrir acidez.
Estos consejos os ayudarán a pasar unas celebraciones navideñas más saludables y con menos kilos que perder en enero.
- COMIDA EVENTOS
- ingesta excesiva de alimentos fin de año
- que es lo que comes
